ARBITRAJE

Es el proceso de comprar y vender simultáneamente el mismo título o un título equivalente en mercados distintos, generándose ganancias por las diferencias de precio, es decir, se trata de aprovechar las diferencias de cotizaciones de valores.

En el ámbito judicial, se llama arbitraje a aquel procedimiento que se utiliza en la resolución de conflictos, en el que las partes eligen a un tercero neutral para mediar entre ambas y llegar a un acuerdo.

 

En el ámbito económico, el arbitraje es el proceso que opera sobre las diferencias de cotización, bien en la misma bolsa entre valores similares, bien en bolsas diferentes o entre las cotizaciones del mismo valor; obteniéndose beneficios. La característica clave es que no es necesario entregar fondos y tampoco asumir algún tipo de riesgo. La persona que ejecuta el arbitraje se la conoce como arbitrajista, y normalmente es un banco o una firma de inversión.

Este tipo de práctica suele ser común que se utilice en las transacciones de instrumentos financieros, como bonos, acciones, derivados financieros y no financieros, mercancías y divisas.

Para que exista arbitraje es necesario que se cumpla alguna de las siguientes condiciones:

  1. Un mismo activo, que se negocie con diferente precio en los mercados.
  2. Dos activos con idénticos flujos de efectivo que se negocien a precios distintos.
  3. Un activo con un precio conocido en el futuro, se negocia hoy a un precio distinto al precio futuro descontado a la tasa de interés libre de riesgo.

Existen dos tipos de arbitraje:

  • Al contado o de cartera: cambio de valores que se poseen en cartera, por otros valores que parecen más seguros o de un rendimiento superior.
  • A término: vender a término un valor comprando otro en el mismo vencimiento, cuando se espera una baja en el primero y un alza en el segundo.

El arbitraje es un factor importante, por ejemplo, para alcanzar el equilibrio en el poder adquisitivo entre diferentes monedas. Esto quiere decir, que en condiciones ideales, las monedas tenderían a encontrar una tasa de cambio que refleje las condiciones de mercado de cada país.

Ejemplo:
Si tomamos el caso de una apreciación del euro, por citar una cifra tomaremos 100 dólares (a la tasa actual de cambio) y podemos ver que en España, por ejemplo, compramos menos bienes con esta moneda que en el resto del mundo. Como consecuencia, las personas que poseen una moneda diferente y de menor valor a la nacional prefieren cambiar sus dólares por euros o en su defecto adquirir sus productos en el exterior con la moneda inicial (dólares).

Pero por lo general sucede que de acuerdo al comportamiento del mercado, la tasa de cambio suele subir y al llegar a cierto nivel los precios de los productos son iguales en España como en el resto del mundo. El arbitraje de divisas o cambiario es por lo general un contrato realizado ínter bancos, cuya función específica consiste en equilibrar las posiciones de cambio y compensar con divisas, de las cuales se poseen excedentes; eliminado de esta forma saldos negativos que puedan mantenerse en otras.